Taller de grabado prehistórico
Experiencias atípicas, A los niños les encanta
©Filmsetimages.fr
¡Pssst, ya es hora de salir de tu cueva! No lo decimos nosotros, lo dicen vuestros pequeños lobos en casa. Reto aceptado: hoy nos dirigimos en familia al Museo Sabline en Lussac-les-Châteaux. Una actividad divertida, ya que vas a… regresar a tu cueva. Pero esta vez se trata de jugar con tribus prehistóricas, entre el taller de grabado y el descubrimiento del Paleolítico. ¡Cuidado con los mamuts!
⭐ MUSEO LA SABLINE
📍 Lussac-les-Châteaux
⏱️ 2 horas
🗓️ Todos los jueves durante las vacaciones escolares a las 10h.
💰 3€ por persona
🎂 A partir de 5 años
🎟️ Se requiere reservación
Vive mi vida como arqueólogo
Una cosa es segura: papá no anda con rodeos cuando se trata de encontrar una actividad divertida para compartir. ¡La diversión es un asunto serio! Después de una larga búsqueda, se encontró con el gran Museo Sablino dedicado a la historia paleolítica de la región. ¿El Paleolítico? Este es el primer período de la Prehistoria. También se le llama la Edad de Piedra, como le explicará su guía en las galerías del museo. ¡A tu alrededor podrás ver herramientas preciosas, piedras y restos de una época de hace 14.000 años! Esas son muchas fiestas de cumpleaños. Asombrados, toda la familia se imagina con pieles de animales y pedernales, intentando como pueden hacer fuego para cazar animales salvajes. Al fin y al cabo, nos quedaremos en el siglo XXI.
Después de la teoría, llega el momento de la práctica con el taller de grabado del museo. Todos se acomodan, ansiosos por ensuciarse las manos. Su guía finalmente le traerá muchos objetos antiguos que podrá tocar, probar y examinar de cerca. Papá se fija en los diseños grabados en él. ¡Es tu turno de intentarlo!
Un taller grabado en la memoria
Cada uno toma las herramientas de su elección y comienza a dibujar delicadamente sobre la piedra. Los pequeños sacan la lengua para concentrarse mejor, mientras papá se cree el Picasso del Paleo y no puede parar. Aunque la tarea no es fácil, todos juegan el juego antes de intercambiar sus respectivos trabajos. ¿Un caballo? ¿Un bisonte? ¿Un mamut enano? ¡Prometimos no reirnos!
Después del taller de grabado, diríjase a la Grotte de la Marche. Aquí es donde los arqueólogos encontraron las herramientas que se exhiben en el museo. Es increíble pensar que alguna vez vivieron hombres aquí, donde estamos. Suficiente para terminar nuestra visita con una nota alta.