Tarde Zen y Animales

Una madre y su hijo participando en la Tarde Zen y Animales. ©Amélie R. Photographies

Elige una minigranja, añade una masajista con dedos mágicos y mézclalo todo con una buena dosis de relajación familiar. ¿El resultado? ¡Una tarde zen y animal! Entre un masaje de "garrapatas de pollo" y un masaje de espalda como un burro, ¡prepárate para una sesión tan divertida como relajante!

⭐ Cabaña natural en Domaine de Puy Le Comte
⏱️ 1h30
🗓️ Todo el año, los domingos o lunes por la tarde
💰 35 €/persona (para un taller de 3 personas) / 25 €/persona (para un taller de 4 a 6 personas) / 5 €/persona de descuento para los huéspedes de las casas rurales
🎂 A partir de 6 años
🎟️ Se requieren reservaciones: 06 70 77 22 84

Misión de rescate

¿Pero de dónde surgió esta idea? Todo empezó con Michèle, quien ya tenía una propiedad con casas rurales. Un día, decidió transformar parte de su terreno en una minigranja para ofrecer refugio a animales rescatados del maltrato o del matadero. ¿El resultado? ¡Un pequeño paraíso donde burros, ovejas, gallinas, gatos y perros conviven en paz! ¿Por qué no venir a verlos de cerca?

Una madre y su hijo participando en la Tarde Zen y Animales.©Amélie R. Photographies

Toma la pata

No hace falta ser un experto en masajes, ¡solo imitamos a nuestros amigos animales! ¿Listos? ¡Vamos! Como el conejo, dale suaves golpecitos con las yemas de los dedos en el lomo. Como la tortuga, avanza lentamente con las palmas de las manos. De repente, el búho hace grandes círculos en los hombros con sus alas (bueno... ¡con sus manos!). ¡Y cuidado, ahí viene el oso rodando sobre su lomo como una gran bola de pelo!

En verano, relájate al aire libre en suaves colchonetas para disfrutar del buen tiempo. Y para que no olvides nada de esta experiencia, ¡te llevaremos un folleto al final para que puedas recrear todos los masajes en casa! ¿Prefieres el masaje canguro o la caricia de la mariquita?

Por la tarde

A la mesa !

Después de relajarse, ¡es hora de darse un capricho! Michèle deleita a grandes y pequeños con un tentempié local: galletas crujientes y zumo de fruta casero. Después, nos vamos a la minigranja para mimar a las cabras, saludar a las gallinas y darle un capricho al burro.

Y para terminar por todo lo alto, juegos a raudales: columpio, sandbox, bádminton o pelota según la temporada.